Artículos por Empleo

Son días de reflexión y comentarios respecto a la reciente Huelga General el pasado 29 de Septiembre (29-S) que nos ha tocado en este caso convocada por los sindicatos contra las medidas del gobierno en materia laboral aunque en esta ocasión la reivindicación tiene un origen mas profundo, hay huelgas y manifestaciones en diferentes países de Europa contra medidas de austeridad, recortes de pensiones, reducción de salarios, … tocaba ya una rebelión popular que responda a la injusta crisis económica y financiera que nos atacó de lleno en los últimos dos años, y digo injusta porque la provocó el poder del dinero, el verdadero poder económico que anda fuera del juego democrático pero lo estamos pagando todos. Ya tocaba poner el grito en la tierra mas allá de las medidas que hoy se cuestionan, para llegar al fondo y hacer propuestas ante la demostración brutal del poder económico. Ahora es buen momento para que los sindicatos pongan sobre la mesa alguna histórica reivindicación solidaria para las trabajadoras anónimas que están siempre en la cola de la negociación. Sí esas que no estaban en huelga y que trabajan siempre incluso los domingos, las siempre están de servicios mínimos.
Esta mañana he escuchado a un sindicalista decir que era normal que algunos pequeños comercios no estuviesen de huelga, “tengan en cuenta -decía- que no es un huelga de autónomos, no de pequeños empresarios, sino de asalariados”. Efectivamente su opinión me ha dado la clave del por qué tenía yo la impresión de que en esta huelga faltaban algunas mujeres.
La mayoría altas nuevas de Seguridad Social en el régimen autónomo, dueñas de pequeños comercios, puestos de mercado y tiendas están ya siendo las mujeres, y ellas no estaban convocadas. Otras muchas mujeres trabajadoras no están asalariadas, me refiero a las paradas (mayor parte del desempleo actual) que tampoco estaban convocadas, y menos aún las cuidadoras oficiales de niños, mayores y enfermos, estas son las de servicios mínimos permanentes, anónimas excluidas del mercado laboral que ahora (y suerte que tenemos la Ley de Dependencia) han pasado de anónimas excluidas a beneficiarias de prestación social, al menos ya cotizan a la seguridad social, pero siguen sin ser trabajadoras asalariadas. Otro grupo son las madres polivalentes que si acaso trabajan lo hacen en la economía sumergida, sacando adelante a las familias propias en crisis y a las ajenas solidarias con los suyos en paro y con las familias vecinas, por aquello de “donde comen dos, comen cuatro”. El último grupo son las que quieren alcanzar sus sueños, jóvenes estudiantes que estudian de todo, la enseñanza reglada, profesional, universitaria, cursillos, becas, master, módulos, todo para ser las mejores en una competición desigual ante esta injusta situación que las sigue relegando a la cola en el mercado de trabajo. Ellas tampoco estaban convocadas.

Provisional

Comentarios desactivados

Los usuarios se pueden ir registrando en el panel de la derecha-> ‘Registrarme’